Oda a los pimientos rojos

Yo quería ser una patata,

pero con pimiento me tuve que conformar.

Ya no podía aunque quisiese cantar,

pero sabía que al final eso te mata.

 

Rojo como un tomate de vergüenza,

ya no sabía que podía hacer.

Ni ver, ni cantar ni coser,

pero al final una nueva vida comienza.

 

Mis enemigos los verdes

son tan malos como nosotros,

contra ellos pierdes.

 

Pierden hasta los potros,

y aunque con ellos concuerden

siempre matan a otros.

 

 

 

Aprendiendo
ula uwu

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